Quizá la culpa fue pensar que podría pedir que te marchases sin que lo hicieras. Y sea lo bastante ingenua como para seguir pensando que en realidad todo fue culpa mía.
Y viene otra buena hostia de realidad.
Y entonces sé que a veces todo se va y no vuelve. Que lo de "el último antes de volver a vernos" se convirtió en "es la última vez que nos vemos".
Quizá la culpa fue creer que yo era suficiente, sabiendo que nunca lo he sido. Esperando algo que nunca terminó de llegar. Haber visto el final desde el principio y haber querido cambiar los rolles. Que me dediques frases de canciones y todas pidan silencio a gritos.
Que creas que en mis abismos no hay vértigo. Pero te acojone asomarte en ellos.
Quizá mañana vuelva y yo esté dormida para siempre. Cuando te enamoras en el último beso, pero sin beso. Cuando repites lo último todo el tiempo. Cuando el tiempo, es tu último recurso y qué paradójico es todo esto.
Quizá mi caos no quiera escucharme.
Ni nadie lo haga.
Y acabe volviéndome loca.
Me has desgastado la coraza, y eso no lo puedo permitir.
La eterna despedida se convirtió en efímera.
Tú en recuerdos.
Mi tiempo en cenizas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario