domingo, 16 de noviembre de 2014

Si tú me leyeras.





No me han dicho tus demonios
Que aquel día lloraste como un niño,
No me han dicho tus suspiros
Que aquel día murió más de un alma.

Pregúntale a los míos por tus ojos,
Que dicen que ni el mar abarca tanto odio en dos pupilas,
rotas
Que todo está más frío desde que ya no me abrazas. 

Dile a tu tormenta que no cese, que te quedan mejor las ojeras
Y que los cafés para ti no tienen ningún efecto. 

Yo te sigo esperando bajo las sábanas
Donde algún día fue divertido mirarte desnudo
Y hacer caricias en tu espalda.

Sigues siendo el chico triste
Que mantiene su reputación a raya
en todos los lavabos.

Y yo sigo siendo
Cualquier chica triste que finge ya por instinto
Porque ningún corazón la ampara.

Ofrece me 
Otro cigarrillo, que este prometo cogerlo. 
Intentaré esta vez
no cagarla.

Y por favor,




quédate.       No te vayas.   

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