sábado, 9 de mayo de 2015

hostal



Ella abrió el gas,
y le dijo: bésame
como si escuchara
se preguntaba por qué
le había elegido a él
entre un millón de miradas tristes.
Pero nunca encontraba
la respuesta
y él siempre se paseaba
por los pasillos
de la habitación del hostal
con miles de poemas
esparcidos por el suelo
y ella en su cama desnuda
siempre se fumaba un cigarrillo.

Y los poemas echaron a arder,
por dios,
se lo ha llevado todo
y el gas hizo perecer
lo que él había escrito para ella
mientras su musa
desnuda
y con el alma rota
abrió el gas
y cerró los ciclos.

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